Del conde de Romanones a Casimiro Curbelo: una secuencia cronológica e ideológica

Casimiro Curbelo, presidente del Cabildo de La Gomera

Una síntesis histórica de lo que padecemos hoy

Antes de que terminara el año 2021 el caciquismo gomero viajó a la isla hermana de El Hierro a conspirar y pretender confundir al electorado de Canarias.1 Esto es así porque no creemos que se hayan desplazado los cargos orgánicos de ASG a la isla del meridiano a comprar quesadillas. Lo que sí está meridianamente claro es que en La Palma, después de las declaraciones de Casimiro Curbelo sobre la posibilidad de bombardear la isla y atajar el fenómeno volcánico, no podrán reunirse con nadie. Tal vez éste sea su deseo y, como a estas alturas ha demostrado que no existe en él ni un ápice de decoro, por este motivo tuvo presente a la isla bonita en su mensaje navideño junto con una serie de importantes consejos y recomendaciones a los gobiernos del mundo desarrollado2 3.

Es consciente que, a pesar de los millones de presupuesto del Cabildo Insular sin ejecutar y por ejecutar, su proyecto caciquil se encharca inexorablemente en la isla de La Gomera. Y lo hace por dos motivos fundamentales:

1. Porque después de más de 30 años de mentiras y falsas promesas al electorado, tanto dentro como fuera de La Gomera, el pueblo no olvida quiénes se han enriquecido escandalosamente en todo este tiempo ni quiénes tienen la responsabilidad de los graves y crecientes problemas de la isla.

2. Y porque ha surgido una nueva generación que se resiste a doblegarse y que está dispuesta a combatir las injusticias que se producen a diario en nuestra tierra. Una generación que, frente a la fuerza económica, se agiganta con la fuerza moral y, ante la perspectiva del comienzo del año 2022, ya puede vislumbrar la coincidencia entre una necesidad, un momento propicio, una circunstancia y también el estado de ánimo de nuestro pueblo.

Todavía hay verdades que andan ocultas en la madeja tejida durante siglos por el oscurantismo del colonialismo y el caciquismo. En esta lectura se podrán conocer algunas verdades e importantes raíces en la formación del sistema de dominación que ha imperado en Canarias y que ha evolucionado sutilmente hasta el presente. Todo ello en la línea de divulgación que ha asumido el CEIO desde sus inicios:

picadito fino para la cachimba.”


Sistema de dominación que concretaremos para:
el territorio insular que nos ocupa: La Gomera.
el personaje político que mejor lo representa: Casimiro Curbelo Curbelo
el partido político caciquil por antonomasia: ASG4


Ciertamente son muchas las personas que hablan hoy en el conjunto del estado español, de una u otra forma, del caciquismo. Pero creemos que lo realmente importante es definir exactamente su esencia, su auténtica naturaleza. La ciencia histórica ha de ponerse al servicio del esclarecimiento de los problemas actuales y analizar científicamente el desarrollo de los mismos. En este sentido sostenemos la idea de que, investigándolo en su etapa más clásica, en su estado más puro, podremos comprender más acertadamente al caciquismo actual en su evolución histórica.

Para una parte de la historiografía de este país existen, a grandes rasgos, dos perspectivas muy dispares para interpretar el sistema de la Restauración y el caciquismo hispano. Para algunos fue un régimen liberal estable y sabiamente articulado para integrar intereses e influencias locales. Un modelo político que permitió encontrar un “mecanismo legítimo” y “una cultura política de alternancia pacífica, moderación y tolerancia5. Para nosotros, por el contrario, fue un sistema político profundamente opresivo mediante el cual una pequeña oligarquía ejerció una dominación total y completa sobre unas masas populares sometidas, en muchos casos, a condiciones de verdadera semifeudalidad y adoctrinamiento servil. Una dictadura apenas disimulada con la hoja de parra del constitucionalismo canovista que constriñó la realidad social mediante la interrelación dialéctica entre la propiedad de la tierra, las relaciones semiserviles de producción y la política (el caciquismo).

En este periodo de finales del siglo XIX y principios del XX, conocido como la Restauración, quedó articulado un régimen político sobre la base de un bipartidismo en el que el poder se repartió entre los dos partidos de la clase dominante, los conservadores y los liberales. Uno era la levadura y el otro el resiento.
Este sistema político posibilitó que medraran personajes como Álvaro Figueroa y Torres, más conocido por su título nobiliario de conde de Romanones, que cimentó su poder sobre el caciquismo y su fortuna sobre su posición política6. En 1922 el caricaturista Luis Bagaría representó satíricamente al conde de Romanones equipado con atuendo de cazador señorial y con una serie de conejos colgando del cinturón. En cada una de esas piezas cazadas podía leerse: “Senador”, “Presidencia del Senado”, “ministro” y “diputado”, en clara alusión a los numerosos cargos que ostentó en su dilatada trayectoria política7.

Caricatura del conde de Romanones

Nos preguntamos si no existe en Canarias algún genial caricaturista que pueda reflejar de forma similar al cacique por antonomasia de nuestra isla. A nuestro juicio reúne todas las características: alcalde, senador, diputado, presidente del Cabildo. Algunos de estos cargos ejercidos incluso de forma simultánea. En su tiempo, la expresión “ser un Romanones” era sinónimo de cacique y también de persona de gran riqueza. A estas alturas creemos que ya tenemos un apellido gomero que podría hacer alusión inequívoca a esta expresión para los que se enriquecen con la política.

Pero ahora, descendamos a Canarias

Un buen amigo del conde de Romanones y piedra angular del sistema político de la Restauración en Canarias fue el hijo de una acaudalada familia de Gran Canaria, Fernando León y Castillo. Figura política fundamental para comprender el sistema restauracionista en las islas, “constituyendo en su zona de influencia el eslabón de enlace de las esferas local y nacional”8. En definitiva, el personaje político que se convertiría en el responsable de administrar el sistema en las islas desde la provisión de cargos públicos hasta la decisión acerca de quiénes triunfarían en las elecciones municipales, provinciales y a Cortes9. La existencia del denominado pleito insular propiciaría una cultura política insularista fundamentada en el hecho de que la economía de las islas no era complementaria entre sí, sino que, más bien todo lo contrario, el crecimiento de una podría traer consigo el empobrecimiento de las restantes10. En este marco, el pleito insular con sus diversas formas y manifestaciones se mantuvo como una constante en la política regional y como expresión política del enfrentamiento de las clases dominantes de las islas capitalinas. En este contexto se erigió como adalid político León y Castillo al servicio de los intereses de las fracciones hegemónicas de la terratenencia y la burguesía compradora de Gran Canaria y las islas más orientales. Lo que en la práctica significó que la representación política se convirtió en una actividad patrimonializada por ese reducido número de personas al servicio de los grandes propietarios de la tierra y de una burguesía comercial, subsidiaria y comisionista11. Lo que traducido al lenguaje del pueblo significó que: El cacique era dueño y señor de todo lo que acontecía.

Pero dejemos que el profesor Manuel Tuñón de Lara hable por nosotros:

“El cacique es el ricacho del pueblo, él mismo es terrateniente o representante del terrateniente; de él depende que los obreros agrícolas trabajen o se mueran de hambre, que los colonos sean expulsados de las tierras o que las puedan cultivar…; en una palabra, es el nuevo feudal.”12

Homenaje a León y Castillo en Arucas, 1896
Archivo: Fotos antiguas de Canarias.

Ahora, veamos en la isla de La Gomera

En nuestra isla por desgracia son más de uno los oprobiosos apellidos caciquiles. Porque en esta isla al peso colonial hay que sumarle el peso feudal por su condición de isla con un aplastante pasado señorial. Y tenemos esos apellidos repartidos por toda la geografía insular a lo largo de todo este periodo histórico. ¿Quién podrá olvidar los innombrables abusos del apellido Méndez sobre las hijas de los medianeros de Alojera? Acaso, ¿se podrá desterrar de nuestra memoria colectiva el ingrato recuerdo que dejó Ciro Fragoso en el pueblo de Hermigua? Por citar algún ejemplo.

Pero vamos a centrarnos en uno concretamente: Leoncio Bento13. No nos centraremos en sus aspectos biográficos sino más bien en su papel político y empresarial para ver las características del prototipo de cacique rural. A lo largo de su trayectoria vital concentró en su persona todos los cargos que permitieron ejercer su autoridad y el dominio político14 de la clase terrateniente gomera: alcalde, diputado, consejero del Cabildo y representante de este último en la Mancomunidad Provincial de Cabildos.

La unidad del bloque oligárquico de La Gomera dirigida por Bento, controló en su integridad todos los procesos de producción y comercialización agrícola y pesquera, dejando a la clase obrera y trabajadora de la isla sin otro recurso alternativo que buscar trabajo en las escasísimas obras públicas acometidas en la geografía insular. Lo que traducido a las necesidades del pueblo supuso una vejatoria dependencia personal a los intereses patronales15. Como el mismísimo misterio de la Santísima Trinidad: en uno se concentran tres. El dueño de las grandes propiedades era el mismísimo alcalde, cuando no miembro de las principales instituciones y, al mismo tiempo, valedor de las obras públicas que el Estado acometía en la isla. De ahí que fuera común en la isla actitudes de puro servilismo hacia el cacique trinitario: llevarle la leche fresca de la cabra o de la vaca antes de que saliera el sol, un cesto de higos picos sacudidos a la puerta de la casa en el valle de residencia, los jornales gratuitos, los mejores baifos y corderos, … y un largo y triste etcétera.

Este ilustre gomero16, según la opinión de algunos historiadores de nuestra isla, mantuvo una bonita costumbre con sus homólogos propietarios de la isla y consistió en celebrar cada año una comilona en La Laguna Grande donde daban buena cuenta de un cochino asado. Y mientras se “jartaban” pactaban y acordaban qué salarios pagarían a sus jornaleros cuando recibieran el pago por sus miles de kilos de tomates exportados a Inglaterra.

Leoncio Bento, en el centro de la foto. Archivo: FEDAC.

El caciquismo actual en La Gomera

En el pasado el caciquismo se exhibía en sus aspectos más obvios y flagrantes. En la democracia actual se presenta veladamente y bajo un sutil disfraz, aunque su principal exponente no tenga reparos en disimular los descuidos que lo evidencian. Es raro el año en que no se convierte en trending topic o acapara los titulares informativos televisivos por alguna pérfida ocurrencia. Lástima que los plenos del Cabildo no sean retransmitidos en directo porque así tendría el pueblo canario una opinión más objetiva del asunto.

Frente a las afirmaciones de algunos periodistas que erróneamente identifican este fenómeno de control social con el clientelismo, nosotros sostenemos que esta práctica es una rama más del almendro amargo que es el caciquismo: reducirlo a un mero clientelismo significaría aceptar que este perverso y opresivo modelo de dominación social vale tanto para La Gomera como para Chicago, desconociendo e ignorando la naturaleza del proceso histórico en el que se inserta. ¡Qué diferencia este almendro con el de Nicolás Estévanez!

Casimiro Curbelo es el heredero ideológico de todos estos personajes históricos. Ha acumulado cargos públicos durante más de tres décadas, simultáneamente en muchos casos, emulando a sus antecesores y levantando esa vieja bandera en su recorrido político. Es una síntesis. Es la evolución histórica del caciquismo concentrado en su persona. Simplemente, sin grandes pretensiones17. Es decir, no es nada nuevo, no hay un talento superior. Lo que sí ha logrado es perfeccionar y pulir la apariencia de dirigente atento a las necesidades de los demás repitiendo la eterna retahíla de los más débiles y los más vulnerables. Cuando todos sabemos cuál es la situación laboral y de dependencia que se padece en esta la isla. También sabemos quiénes son los que se han enriquecido en todos estos años al calor de los cargos públicos, de la administración y de las millonarias obras inacabadas o en desuso. La democracia en la isla de La Gomera, en su acepción más genuina, es el pago en efectivo. Un cargo político, un puesto en la administración, en las subvenciones, en los derechos electorales, un trabajo en los planes de empleo o en los servicios forestales: todo esto son fichas utilizadas para oscurecer la persistente realidad del caciquismo.

De este último personaje de la serie caciquil no vamos a poner ninguna fotografía puesto que ya se encargan los medios digitales de La Gomera de sacarlo en procesión varias veces al día.

Se cumple el próximo 18 de marzo el centésimo aniversario de un Romance que fue cantado por el pueblo de La Gomera en el barrio de Chipude. Y dice así:


Viva la media naranja
Viva la naranja entera
Viva don Leoncio Bento
Que es el rey de La Gomera18

Actualicemos el Romance:


Viva la media naranja
Viva la naranja entera
Viva Casimiro Curbelo
Que es el rey de La Gomera.


Menos de una década después de que sonara, bronco y serio, ese Romance en el caserío de Chipude se produjo un despertar en el pueblo español provocando la caída de la Monarquía borbónica y la proclamación de la II República ─con todos sus sueños y esperanzas─. ¿Quién sabe qué pasará? A nosotros nos cogerá del lado de los justos.

La historia para estar viva tiene que estar al servicio del pueblo y animar la conciencia social. Que nuestras acciones sirvan de contrapeso a la aparente resignación de algunas fuerzas sociales y políticas.

Eso es lo que hacemos desde el CEIO.

Y lo haremos hasta el final. Y si hubiésemos nacido un siglo antes estaríamos combatiendo a los predecesores y al lado de Guillermo Ascanio.


“El proyecto político del caciquismo gomero ha caducado histórica y políticamente”

Fuentes:

1https://www.agrupacionsocialistagomera.es/asg-y-asamblea-herrena-acuerdan-iniciar-una-hoja-de-ruta-comun-en-defensa-de-las-islas-no-capitalinas/
A pocas personas engaña con esta táctica caciquil la agrupación gomera de Casimiro Curbelo. Con las políticas aplicadas en estas décadas y la gestión actual de este partido en las instituciones donde tiene representación queda claro que lo último que defiende con sus políticas es a los más débiles y a los más vulnerables. Más bien es lo contrario, nos ha hecho a la mayoría más débiles y mucho más vulnerables y dependientes. Su acérrima defensa del Puerto de Fonsalía es un claro ejemplo de su alineamiento ideológico con una minoría, a la que él defiende políticamente, que no ha hecho otra cosa más que enriquecerse fabulosamente, destrozar nuestro territorio y podar nuestra cultura.


2 -3 https://www.youtube.com/watch?v=G1jnIY6uSEA

Felicitación de Fin de Año 2021.

4https://www.youtube.com/watch?v=wTI3sdCL2SE&feature=emb_title En el minuto 27 de esta entrevista concedida al programa Confesiones (curioso) de RTVC expresa la famosa frase “les monto un partido y les gano las elecciones” haciendo alusión a las diferencias con sus antiguos compañeros del PSOE. Más allá de la arrogancia de la expresión deja entrever el trasfondo caciquil de esta formación. A modo de ejemplo invitamos a los lectores a comprobar las listas de ASG en mi municipio, Alajeró, con las listas del Partido Popular en las elecciones de 2011. Para desmontar ese discurso con el que quiere presentarse como líder anticaciquil.


5VARELA ORTEGA, J. (Dir.), El poder de la influencia. Geografía del caciquismo en España (1875-1923), 2001.

6 Romanones fue un referente del caciquismo que heredó de su familia parte de sus bienes, pero sobre todo amasó su gran fortuna con su participación en negocios en los que la política se daba la mano con los agentes económicos. En su práctica caciquil la compra de votos fue lo habitual, sobre todo a partir de 1891 con la implantación del sufragio universal. La sustitución del sistema de voto censitario por el universal supuso multiplicar por seis el número de electores, y eso se tradujo en la práctica en que la inversión del candidato había de ser mucho mayor: había que comprar el voto y coaccionar a los electores. El propio Romanones dejará constancia de este hecho en sus memorias personales, publicadas en 1947 bajo el título Notas de una vida.


7 Y eso que era una relación incompleta, puesto que ya por esas fechas también había sido alcalde de Madrid, presidente de las Cortes y presidente del gobierno hasta en tres ocasiones. El hecho que, en 1943, en plena dictadura, ejerciera como procurador en las cortes fascistas no es sino la demostración de la holgada supervivencia del caciquismo durante el franquismo. O, dicho de otra manera, el caciquismo necesitó ponerse la chaqueta falangista para someter y aplastar las mejoras democráticas del pueblo español.

8 Noreña Salto, M.T.: Canarias: política y sociedad durante la Restauración, tomo I, Cabido Insular de Gran Canaria, Las Palmas de Gran Canaria, 1977, p. 15.


9 LEÓN Y CASTILLO, Fernando (de): Mis Tiempos. (Estudio crítico y notas de Ricardo Guerra Palmero). Las Palmas de Gran Canaria, Idea, 2005.


10 Noreña Salto, M.T: “La clase política canaria, 1850-1915”, en VV.AA., Historia general de las islas Canarias de Agustín Millares Torres, Vol. V, Edirca, Las Palmas de Gran Canaria, 1977.


11 Noreña Salto, M.T: “La Restauración: oligarquía y caciquismo”, en Morales Padrón, F. (dir.): Historia de Canarias, Vol. IV, Prensa Ibérica, Valencia, 1991.

12Tuñón de Lara, M.: La España del siglo XIX, Ediciones Akal, 2000. Vol. II. pág. 45.


13 “Por el semblante que se reflejaba en el rostro de sus empleados era conocida su feroz autoridad.” Fragmento inédito de una misiva de la época. Pendiente de publicación en una investigación sobre el siglo XIX gomero. Dejamos para una posterior publicación la implicación de Bento en los Sucesos de Hermigua y su actuación desde una ventana contra el cuñado (asesinado) de Lola Almenara.


14 Aspecto éste que se reflejó en la modificación del espacio agrario y del sistema de regadío con un control caciquil por parte de los grandes terratenientes: de la dula al turno. Véase: La cuestión del agua en La Gomera. Capítulo 3: Comunidades de Regantes, https://www.gomeranoticias.com/2021/10/18/la-cuestion-del-agua-en-la-gomera-capitulo-3-comunidades-de-regantes/

15 BRITO, O: Historia del movimiento obrero canario, Editorial Popular, 1980. Según las investigaciones de este autor, en las décadas de 1920 y 1930, las tres cuartas partes de la población trabajadora de la isla sufría una penosa situación de desempleo. ¿Cómo serían las condiciones para los que tenían empleo? La pregunta es nuestra.


16Historiadores a los que respetamos sinceramente y valoramos mucho por su contribución en el terreno de la Historia, pero con los que discrepamos en sus planteamientos. Negamos tácitamente que La Gomera se incorporara a la modernidad en el tránsito del siglo XIX al XX y que estemos ante un personaje político representante de una clase burguesa, reflejo de “una avanzadilla agrícola e industrial.” Para nosotros fue un arquetipo de cacique local, orgullo de sus antepasados.

17https://ne-np.facebook.com/casimirocurbelo/videos/entrevista-de-casimiro-curbelo-en-gomeraactualidad/523480854850529/
Entrevista concedida a un medio digital de La Gomera donde hace alarde de haber trabajado sólo 6 meses antes de entrar en política. Concretamente minuto 58.

18La Voz de Junonia, nº 62, San Cristóbal de La Laguna, 18 de marzo de 1922. La Voz De Junonia fue un periódico editado en La Laguna por la juventud estudiantil de La Gomera residente en Tenerife. Este periódico fue un auténtico altavoz de protesta para nuestra isla que denunció sin miramientos las injusticias sociales que sufría La Gomera por culpa del funesto caciquismo.

Autor

  • Historiador por la Universidad de La Laguna (ULL). Está vinculado desde su época de estudiante al Grupo de Investigación sobre el Subdesarrollo y el Atraso Social (GISAS) y es miembro del Centro de Estudios e Investigaciones Oroja (CEIO). Su trayectoria profesional ha estado vinculada con la docencia, la archivística y la investigación histórica desde el planteamiento del materialismo histórico.