Canarias sin Historia

Mujeres recogiendo tomates

Decía recientemente  Manuel Lorenzo Perera que los canarios no se sienten orgullosos de su cultura porque la desconocen.

Todas y todos sabemos que la educación es la herramienta más poderosa que tiene nuestra sociedad, para formar una ciudadanía que sea analítica y crítica o al menos, eso es lo que se espera de nuestro devaluado, pero también hermoso oficio que es la docencia.

La semana pasada la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias presentó el borrador del nuevo currículum que regulará las enseñanzas de la educación pública en Canarias. La sorpresa ha sido la desaparición de la materia de Historia y Geografía de Canarias de 4º ESO como asignatura obligatoria, para ofertarla en 3º ESO como una optativa junto con Economía y Emprendimiento. El simple hecho de equiparar el conocimiento de la cultura canaria y su historia de forma optativa con la versión educativa de los dictados económicos de la hegemonía neoliberal, lo dice todo.

Nuestras madres y abuelas, padres y abuelos, cuando pudieron ir a la escuela  sufrieron una intensa nacionalización española en las escuelas franquistas; era más importante saber la lista de los reyes godos o saber por dónde pasaba el Guadalquivir, que conocer los topónimos o la historia de Canarias. Nuestras alumnas y alumnos también siguen sufriendo esa colonización. Hace poco hicimos un cuestionario en la clase y resultaba llamativo que las chicas y chicos conocían más del paso de Colón por La Gomera (un hecho importante pero que solo sirvió de suministro para una empresa depredadora como fue la conquista de América y que no significó nada para la isla), que de la existencia de la Rebelión de los Gomeros de 1488 y, que selló un devenir en la historia de nuestra isla. Esta imagen del pasado nos muestra que todavía existen grandes lagunas en el conocimiento de la historia de nuestras islas.

Durante más de 30 años de autonomía no había existido una materia específica de carácter obligatorio sobre la Historia y la Geografía de Canarias. Siempre quedaba como un apéndice de las asignaturas centrales, como si de algo que poca importancia tuviera el conocer nuestro territorio y su historia, aunque el autonomismo empezó a preocuparse algo más, no fue suficiente.

Es cierto que en los últimos años se han publicado trabajos muy interesantes a nivel educativo como la Historia de las Mujeres en Canarias, la Historia del convulso siglo XX en Canarias. Con todos estos trabajos existe una vocación de resarcir nuestro olvido en la escuela pública canaria sobre la Historia y la Geografía de Canarias. También es cierto que el currículum de la asignatura que ahora se quiere quitar es bastante «raquítico», puesto que en una hora a la semana es difícil abarcar todo lo que se quiere aprender de nuestro territorio.

Sin embargo y por mucho que digan las élites de la Consejería de Educación sobre que los contenidos canarios se vinculan en todas las materias, todos los que hemos dado clases sabemos que los currículum de las asignaturas son inabarcables y que muchas veces la parte de Canarias pasa a un segundo plano. Y esto ni se debe ni se puede permitir.

No sé a ustedes pero a mí me asusta que para los dirigentes y mentes pensantes de la dirección del sistema educativo canario se le reste importancia al conocimiento de nuestro entorno. Un entorno que es frágil y diverso, amenazado no solo por el cambio climático sino por la especulación y el lucro de unos pocos. Me preocupa que no se le dé importancia y se sepa por qué Canarias ha sido una tierra de emigrantes; me preocupa que se no le dé importancia a que se sepa que en Canarias siguen desaparecidos de la Guerra civil. En fin, me preocupa que no se forme a una ciudadanía crítica que sepa conocer y valorar su tierra, su legado, su historia y reflexione, ¿hacia dónde vamos?

Espero que se recapacite sobre esta decisión, que la Historia y Geografía de Canarias siga siendo una materia obligatoria o incluso que se vincule con proyectos de investigación. Pero no podemos permitir  que nuestras hijas e hijos de Canarias se queden sin Historia.

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